jueves 5 de noviembre de 2009

El Distrito Congresional # 23 (gente de Plattsburgh)

Llegué a Plattsburgh, New York en 1998, luego de un largo, cansado y maravilloso viaje en tren desde Oregon. Los detalles y fantasías de esa experiencia aparecen en mi novela "Si es que te queda cariño (y otras aventuras del Cholo Cepeda", así que no abundo en este tema. Desde esa fecha vivo en un departamento de una casa centenaria. Años después, cuando llegaron Fabiola y Fabia, nos mudamos a otro más grande, siempre en la misma casa. El dueño se llama Steve Barrett y lo apodamos "el oso": mide poco menos de 1,90, es gordo, pelado y barbado. No habla sino lo necesario. Es muy serio y gruñón, difícil de adivinar para el que no conoce estos lares ni sus códigos.

En realidad, Steve tiene un corazón inmenso y sin que nadie se lo pida se aparece siempre con lo necesario, con alguna atención delicada por la cual nunca espera agradecimientos. Como todo buen y típico gringo, él mismo hace las cosas de casa: plomería, electricidad, carpintería, pintura, albañilería, etc. Y está a la disposición para lo que sea necesario, como nos lo ha demostrado siempre. Fabiola pasa como su hija y Fabia como su nieta "ecuatoriana". Ambas lo quieren mucho. Jane, su esposa, más o menos funciona como él, pero es más decidida en su apoyo a la causa femenina. Jane trabajaba como secretaría del Departamento de Inglés de la universidad. Steve era guardia de seguridad en una prisión. Ahora ambos están jubilados pero llevan una rutina activa que incluye recoger las hojas del otoño y limpiar la nieve del invierno. Ah, un detalle más: como la mayoríade los habitantes del pueblo y de la zona norte del Estado de Nueva York, han votado siempre por el Partido Republicano.

Esta semana ocurrieron 3 elecciones: dos para gobernadores en Virginia y New Jersey, y una para congresista, justamente aquí, en Plattsburgh, parte del llamado Distrito Congresional # 23. Para sorpresa de todos, por primera vez, en más de cien años, un demócrata fue elegido para el Congreso Nacional. La prensa se ha encargado de estudiar a fondo la derrota de los candidatos demócratas en ambos estados pero también su triunfo en el Distrito 23. En las cadenas de radio y tv del país, practicamente todos los analistas concuerdan en dos cosas: 1- que no se trató de votar a favor o en contra de Obama, puesto que el presidente sigue gozando de un buen respaldo del electorado, incluyendo independientes, republicanos de centro y jóvenes negros e hispanos; 2- que el gobierno actual es considerado el responsable de la crisis, porque "siempre se le echa la culpa al que está en el poder" aunque esté libre de culpa.

En mis años en Plattsburgh he aprendido a tener una visión menos maniquea de estos problemas. No pienso ya que la cosa en política ni en la realidad sea blanco y negro, como aún se la ve desde Ecuador y América Latina. Por ejemplo, cuando llegué a Plattsburgh, el alcalde de esa época era un demócrata cuyos ingresos económicos eran sotto voce fuertemente cuestionados. Alguna vez me enseñaron casas y terrenos que se había comprado siendo la primera autoridad. Luego, el alcalde entrante fue un republicano, una persona agradable, abiertamente gay que gozaba de una buena imagen y que, contrario a lo que se podría pensar, no tenía problemas en hablar de las cosas más simples de su vida que compartía con su "compañero". O sea, en Estados Unidos se vive un cambio silencioso, lento pero seguro, con grandes momentos de fervor y enfrentamiento, pero también con silencio, discreción y tolerancia.

Junto a mi casa vive una pareja gay. Dos hombres muy amables que trabajan y viven como todos los demás. Profesionales, seres humanos que respiran el mismo aire que todos y tienen sus cosas buenas y malas como todos. Steve y Jane se llevan muy bien con ellos y a menudo los veo conversando en los jardines. Me contó Steve que un día tuvo que dejar una reunión de gente en la que se pusieron a hablar mal de los gay. "¿Por qué tienen que venir a provocarnos, a hacer que nos enfrentemos. Ellos son personas como nosotros y punto", me dijo enojado.

Escuché en la radio a un republicano hablar de manera muy molesta sobre el cómo se dio el proceso electoral aquí: a) la candidata republicana estaba a favor del matrimonio gay y del aborto (puntos de vista generalmente "demócratas", b) el ala de ultra derecha republicana -en franco crecimiento dentro de las filas del partido- decidió quitarle su apoyo, en público, yéndose en contra de lo que habían decidido sus propias bases, y apoyó a un candidato del Partido Conservador. Todo esto en medio de visitas de figuras nacionales de derecha, como la lamentable Sarah Palin, que sin tapujos cuestionó a la candidata republicana, en uno de sus tantos discursos incoherentes para los que la contratan; c) el olvidarse que los problemas locales, en Estados unidos, los resuelven los locales. No nos gusta que se vengan a meter a decirnos por quién tal cosa ni cómo. Así, al final, se evidencia que un sector que tradicionalmente ha seguido a los republicanos en el norte del estado de New York, hoy por hoy, se alinea con los independientes (de postura, no militantes) y no con los conservadores. Algo similar ocurre con los demócratas frustrados de que sus líderes prediquen una cosa y hagan otra.

Tal es el espítiru de gente como Steve y Jane, la gente de Plattsburgh y del norte del Estado de Nueva York, quienes le recuerdan a este país y al mundo que el sentido de comunidad y los problemas de una región deben ser resueltos solamente por quienes viven allí. Así, es fácil pensar que zapatero a tus zapatos: fuera de Plattsburgh, conservadores y "líderes nacionales" y fuera Chávez de Ecuador. La historia nos está demostrando una y otra vez la misma lección: el triunfo de los moderados y el centro independiente.




Termino: le pedí a Steve que me llevara en su camión a comprar un par de colchones para mi "casa" (la casa es el castillo de una mujer y más vale decirle que sí a Fabioleta). En el camino le pregunté qué pensaba de los militares de Estados Unidos en Afganistán: no tenemos nada que hacer allí, me dijo, nada.

domingo 1 de noviembre de 2009

De la pecera del recuerdo: Los críticos literarios que queremos (y no tenemos)

[Reproduzco algo que pusé aquí mismo hace un par de años. La antología fue publicada en San Francisco por la editorial Coimbra, el verano pasado]

Dos hechos me hacen escribir estas líneas: 1- el que Alexis Levitin y yo tenemos en su fase final la traducción de algunos poetas ecuatorianos al inglés, todos ellos aceptados para publicaciones en diferentes revistas aquí, en Estados Unidos, lo cual toca el tema de cuán representativa y cuestionable es una "antología" y 2- que siempre encuentro críticos literarios que creen que su labor es de preceptiva, de decir quién es mejor y quién no lo es, como si ellos tuvieran la capacidad intelectual y moral de hacerlo, cuando lo que hacen es promocionar a sus amigos, en vez de formarse y auto-criticarse activamente.

Elaborar una lista de autores que supuestamente “representan” a un grupo o un deseo, es algo sumamente cuestionable. Es cierto. Esto se evidencia en los nombres que a menudo nos dan los críticos o los encargados de distribuir la información (sea del tipo que fuere). Lo risible es que todos hablan desde el mismo estatus: una autoridad que ellos mismos se dieron. Así, leemos cómo en los diarios y revistas fungen de expertos “críticos” y, al avanzar en los detalles de sus preferencias y perspectivas, nos queda el sabor amargo de la dudosa inclusión indiscriminada, o el otro lado de la moneda: la exclusión más sectaria. Todo bajo premisas que, tanto ideológica como teóricamente, se pueden desbaratar con simples argumentos.
Una manera de hacerlo es leyendo algunas ideas del llorado Edward Said, y del aún poco internacionalmente conocido Henry Louis Gates.

Traduzco dos citas usadas en mi reciente ensayo sobre literatura homoerótica (homosexual/gay) ecuatoriana, publicado en la última edición de la “Revista Iberoamericana”.

Según Edward Said, la crítica (literaria) debería ser un constante re-experimentar el principio, promoviendo no la autoriad sino una actividad comunal no coercitiva (ver "Beginnings", 379-380, y también su "The World, the Text, and the Critic"). En otras palabras, un crítico debe preocuparse por mantener la frescura estilítica y el gusto abierto, en vez de cerrarse y promoverse como “autoridad” o "referencia".
La posición de Said es pertinente porque busca el diálogo en vez del centralismo ideológico, el intercambio de opiniones en vez de la negación del punto de vista contrario, la apertura en vez de la consagración individualista. Así, la discusión sobre quiénes merecen o no figurar en una lista de autores “clásicos” (ecuatorianos o de cualquier geografía y período), que supuestamente deben ser leídos por todos en afán de consolidar una supuesta "identidad comunal" (ciudad, región, país, continente) debe partir de una (auto)crítica del gusto y de una urgente revisión de sus constitutivos ideológicos, así como de sus protagonismos y afanes personales.

Los críticos deberían reconocer, por ejemplo, como lo hace el negro Henry Louis Gates* al hablar de literatura afro-estadounidense, que:

“Si una nacionalidad es reconocida a través de la producción de literatura, el aparato de reconocimiento –la ‘selección de los “clásicos”’ a los cuales E.R. Curtius se refiere- es integral a su propia realización. Inevitablemente, el proceso de construcción de una identidad de grupo, tanto en los márgenes como en el mismo centro, incluye exclusión activa y repudio; la auto-identidad requiere homogenidad de lo auto-idéntico [traducible también como: idéntico a sí mismo]. Irónicamente, luego, el mecanismo cultural de las auto-deconstrucciones de minoría debe reproducir el mecanismo responsable de haberlo vuelto marginal en primer lugar. Para echar mano de lo que decía Weimann: ‘el proceso de hacer que ciertas cosas parezcan ser de uno mismo se vuelve inseparable de hacer que otras cosas (y personas) resulten extrañas” citado en la página 321 de "Redrawing the Boundaries. The transformation of English and American Literary Studies", Stephen Greenblatt y Gilles Gunn, eds. New York: MLA, 1992).

Mientras la historia de las ideas y la cultura se ha basado largamente en la reproducción de intereses de las clases hegemónicas, gracias al servilismo de grupos y personas muy concretas, dejándose seducir por el brillo del poder (sobre todo político y teórico), los artistas marginados, en general, y los que siempre han sido negados por el centralismo, han ido llenando esa misma historia de un material rico y complejo como para demostrar, como lo advirtió Hegel, que junto al amo existe el esclavo, y que el primero no puede escapar de la sombra del segundo. Quedarse callado, no decir nada sobre este estado de "corrupción" de las investigaciones y los cientistas sociales en Ecuador (y supongo en otros países), sería dejar que el amo destruya al esclavo, sería también ser esclavo del primero y vivir de la cómoda impresión de que están haciendo lo correcto.

En la antología que preparé, no sin dudas (lo confieso), los criterios se fueron redefiniendo en la medida en que Alexis Levitin (el mejor y más activo traductor del portugués al inglés) decidió generosamente participar en este viejo anhelo. Estos criterios son de solidaridad y promoción: ayudar a que salgan de la sombra quienes no han sido favorecidos por el centralismo quiteño ni la mojigatería guayaquileña, buscando poemas que, siendo representativos de sus autores y tengan atributos de lo que el consenso podría concluir como "de calidad", logren llegar a la mayor cantidad de anglo-lectores. Es decir, se trata de hacer de nuestro trabajo un esfuerzo por dinamizar el gusto, en vez de limitarlo a formas ya momificadas por los "intelectuales y críticos" sabatinos, en sus lamentables favoritismos y coqueteos con el poder. Es sólo un aporte, un punto de partida, no la palabra final. La poesía ecuatoriana es siempre mucho más de lo que queremos llamar canon, anti-canon, pro-canon, etc. Palabritas que, como muchas cosas, han llegado con más de 20 años de atraso al repertorio nacional pero son motivo de cejas levantadas y risibles palabras de admiración.

* Es la misma persona que hace pocos meses fue detenido en su propia casa por un policía blanco, quien se empeñó en que le mostrara su cédula de identidad para que comprobara que no era un ladrón sino el dueño de casa. A los pocos días, luego de los respectivos escándalos, el presidente Obama invitó a ambos a la Casa Blanca a conversar sobre el asunto de manera informal, con uina cerveza de por medio.

viernes 30 de octubre de 2009

Las noticias que nos llenan de orgullo

[Estas son las Fuerzas Armadas que queremos, estos los esfuerzos que nos hacen falta, estas iniciativas son las que nos pueden hacer mejores seres humanos, una mejor sociedad con un mejor futuro. Si fuera así el año entero.... Tomado de El Universo]

Ecuador pionero en el uso de satélites de los pobres


Los globos aerostáticos son una buena alternativa a los satélites cuando no hay dinero para la tecnología más avanzada, según está demostrando Ecuador con ambiciosos proyectos de comunicaciones en los que la imaginación reemplaza la carencia de recursos.

Hace un año, científicos y militares ecuatorianos unieron esfuerzos para completar el proyecto denominado Plataforma de Gran Altitud (PGA), que por su diseño es pionero en Latinoamérica.

La iniciativa busca reemplazar con globos no tripulados las funciones de los satélites en lo relativo a telefonía, internet, vigilancia territorial, monitoreo de zonas agrícolas y en eventuales desastres naturales.

El costo del desarrollo del proyecto es de 3,9 millones de dólares, un monto mínimo cmparado con los 72 millones de dólares que destinó Chile para adquirir y poner en órbita su primer satélite en el 2010.

Ese país impulsa un proyecto académico sustentado por las universidades de la Frontera, de Chile, y Tecnológica Metropolitana, para construir un sistema de telecomunicaciones basado en globos qué actúan como antenas repetidoras de telecomunicaciones.

Uno de los científicos que labora en la PGA, Robin Alvarez, dijo a la AP que en Ecuador "buscamos reemplazar un satélite geoestacionario ... con una Plataforma de Gran Altitud (globos aerostáticos)".

"La gran diferencia es que con los globos no necesitamos plataformas de lanzamiento, porque es un simple globo elevado con helio. Esa es la idea fundamental", expresó.

Añadió que la idea es ubicar una red de globos "en la estratósfera (entre 15 y 20 kilómetros) ... para que cumplan las mismas funciones que los satélites".

Satélites de los pobres
El director del proyecto por el lado militar, coronel Edgar Jaramillo, afirmó a la AP que usar este tipo de aeronave rompe un paradigma mundial. Hemos tomado una vieja tecnología que comenzó por los años 1900 (los Zeppelin) y la hemos proyectado hacia utilidades satelitales.

Se refiere al invento del conde alemán Ferdinand von Zeppelin, los globos dirigibles, que ahora este pequeño país sudamericano busca transformar en satélites.

Un pequeño aeropuerto casi en desuso es la base de pruebas de los estos globos. El sitio está cerca de la ciudad de Ambato, 120 kilómetros al sur de la capital.

Para el desarrollo de este proyecto la Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología fijó un financiamiento de 3,9 millones de dólares en el 2008. Previamente, ese organismo se caracterizaba por financiar iniciativas agrícolas y pecuarias y es la primera vez que invierte en un proyecto tecnológico aeroespacial.

Jaramillo precisó que los globos tendrán unos 54 metros de largo, serán capaces de elevarse hasta unos 20 kilómetros de altura para cumplir una diversidad de tareas, que aparte de las telecomunicaciones, internet y monitoreo de suelos y de eventuales desastres, podrá vigilar la frontera.

Aclaró que los hay unas 3 millones de personas que no tienen telefonía e internet, que viven mayormente "en lo páramos (andinos) y en la amazonia, a donde no llegan tales servicios por los altos costos de instalación y la baja densidad poblacional".

El director científico del proyecto, Eduardo Avalos, de la universidad Politécnica Nacional, señaló que las aplicaciones de los globos son de todo tipo, desde telecomunicaciones hasta el control de fronteras, eso (el uso) queda abierto a la imaginación de los usuarios.

Vida útil de 5 años
El coronel Patricio Vinueza, encargado de la aeronáutica de esta iniciativa, dijo a la AP que las aeronaves tendrán un máximo de autonomía de vuelo de una semana y tendrán un tiempo de vida útil de 5 años.

Manifestó que uno de los retos es proveer de energía a los globos en la estratósfera, donde se aprovechará la energía solar a través de un sistema de paneles instalados en el lomo de cada nave.

El proyecto registra un avance del 50% y debe ser terminado en diciembre del 2010, pero los globos se elevarán en fase experimental desde julio de ese año.

Brasil también ha explorado esta tecnología desde el centro de investigaciones de San Carlos, donde desarrollaba el proyecto denominado Aurora, para vigilancia de la amazonia con globos. Actualmente está parado.

Estados Unidos, Japón y la Unión Europea, esta última para protección de bosques y temas agropecuarios, llevan la delantera en estos emprendimientos, aunque con presupuestos enormes y en algunos casos, como los estadounidenses, bajo responsabilidad de la empresa privada.

Avalos dijo que hay interés del gobierno en construir un nanosatélite (un satélite de menos de 10 kilogramos), pero que eso se definirá a mediano plazo. Para tal proyecto tanto científicos como militares contarán con la experiencia de los globos.

Persecusión y oposición oportunista

[Me tomé el tiempo para escribirle esta carta a Emilio Palacio, Director Editorial de El Universo, sobre su inconsistencia profesional y mi apoyo en el juicio que le han montado. Como seguramente dicho diario no la publicará, sale en el blog]


Sr. Palacio:

No estoy de acuerdo con la mayoría de lo usted que escribe: me parece sesgado, no porque critique a Correa (que, quiera Dios, deje pronto la presidencia) sino porque nunca supe de su "criticidad" frente a otros gobiernos, incluído el de su hermano. Y eso se llama oportunismo. No estoy de acuerdo tampoco con las reproducciones de chismes o historias de la calle (ciertas o no), porque asumo que cualquier periodista serio debe tener evidencia indiscutible para afirmar lo que dicen sus escritos, en vez de escudarse en el ingenuo cliché de que se trata de "periodismo de opinión". En el caso de U. estatal, por ejemplo, sé que muchos de sus miembros simplemente roban al fisco y chantajean para sacar coimas en las obras de reconstrucción de colegios y escuelas (funcionan como una verdadera mafia y no sólo los de Correa), pero usted no ha tocado jamás ese asunto, aunque sí ha salido a la conveniente "defensa" de ellos, solamente porque están contra Correa. Más apropiado me parece defender a la Católica porque Correa, luego de beneficiarse de ella como estudiante becado y luego profesor, se ve más allá del bien y del mal, lo cual es
simplemente no ver más allá de sus propias narices. Pero el caso de Correa es patético y no merece más atención de mi parte.

Creo, volviendo al tema, que cualquier periodista que se precie de crítico no puede adoptar la cómoda actitud de atacar a unos para beneficiar a otros. Mucho me temo que lo que usted escribe, la mayoría de las veces, consolida mis sospechas. Pero decir esto es una cosa, quizá justificable porque es mi punto de vista, el de un simple "lector" de El Universo. Pero de ahí a apoyar el abuso de poder de Correa y su gente, contra periodistas opositores o contra quienes lo critican, es reafirmar que lo que menos le interesa a él es fomentar la tolerancia, ocupar su puesto de presidente, cosa que todo el mundo espera de cualquier dignatario. Lo del juicio que
usted menciona es otra muestra de la manipulación que él hace de la justicia en Ecuador, ayer en manos de unos, hoy en manos de otros y mañana en la de los mismos de siempre.

De todos modos, le deseo mucha suerte en su lucha contra el despotismo.

Dr. Fernando Iturburu
Associate Professor
Foreign Languages-CVH 312
SUNY
101 Broad Street
Plattsburgh, NY 12901
518-5643832

martes 27 de octubre de 2009

Si Ecuador tuviera funcionarios (o políticos) así, no quedaría nadie en el gobierno (ni en la política)

Diplomático de EE.UU. renuncia en desacuerdo con guerra en Afganistán
Washington, AFP


Un diplomático del departamento de Estado, desilusionado con la participación de Estados Unidos en la guerra de Afganistán, se convirtió en el primer funcionario del que se conoce su renuncia en protesta contra un conflicto que dura ocho años, informa el Washington Post en su edición del martes.

Matthew Hoh, 36, era el principal funcionario diplomático estadounidense en la provincia afgana de Zabul, con mucha presencia de los militantes talibanes, hasta que renunció el mes pasado.

Su trabajos anteriores tanto en el campo civil como el militar parecían lo adecuado para un delicado papel en la lucha contra la insurgencia en Afganistán.

Pero en una carta fechada el 10 de septiembre, y dirigida al jefe de personal del departamento de Estado, Hoh escribe: "He perdido la comprensión y la confianza en los objetivos estratégicos de la presencia de Estados Unidos en Afganistán".

"Tengo dudas y reservas sobre nuestra estrategia actual y la futura, pero mi renuncia no está basada en cómo luchamos, sino en por qué y con qué fin", indica el Post.

El diario agrega que la renuncia impactó en el gobierno de tal forma que se intentó todo para que Hoh permaneciera, primero en Afganistán y luego en otro cargo en el servicio público.

"No soy un hippie pacifista y fumador de marihuana que quiere que todo el mundo se ame", dijo Hoh. "Quiero que la gente en Iowa, en Arkansas, en Arizona, llame a su congresista y le diga, "oiga, no pienso que esto esté bien".


[La noticia completa la ofrece el Washington Post, Oct. 26, y vale la pnea por la experiencia y reflexión que demuestra]

A former Marine Corps captain with combat experience in Iraq, Hoh had also served in uniform at the Pentagon, and as a civilian in Iraq and at the State Department. By July, he was the senior U.S. civilian in Zabul province, a Taliban hotbed.

But last month, in a move that has sent ripples all the way to the White House, Hoh, 36, became the first U.S. official known to resign in protest over the Afghan war, which he had come to believe simply fueled the insurgency.

"I have lost understanding of and confidence in the strategic purposes of the United States' presence in Afghanistan," he wrote Sept. 10 in a four-page letter to the department's head of personnel. "I have doubts and reservations about our current strategy and planned future strategy, but my resignation is based not upon how we are pursuing this war, but why and to what end."

The reaction to Hoh's letter was immediate. Senior U.S. officials, concerned that they would lose an outstanding officer and perhaps gain a prominent critic, appealed to him to stay.

U.S. Ambassador Karl W. Eikenberry brought him to Kabul and offered him a job on his senior embassy staff. Hoh declined. From there, he was flown home for a face-to-face meeting with Richard C. Holbrooke, the administration's special representative for Afghanistan and Pakistan.

"We took his letter very seriously, because he was a good officer," Holbrooke said in an interview. "We all thought that given how serious his letter was, how much commitment there was, and his prior track record, we should pay close attention to him."

While he did not share Hoh's view that the war "wasn't worth the fight," Holbrooke said, "I agreed with much of his analysis." He asked Hoh to join his team in Washington, saying that "if he really wanted to affect policy and help reduce the cost of the war on lives and treasure," why not be "inside the building, rather than outside, where you can get a lot of attention but you won't have the same political impact?"

Hoh accepted the argument and the job, but changed his mind a week later. "I recognize the career implications, but it wasn't the right thing to do," he said in an interview Friday, two days after his resignation became final.

"I'm not some peacenik, pot-smoking hippie who wants everyone to be in love," Hoh said. Although he said his time in Zabul was the "second-best job I've ever had," his dominant experience is from the Marines, where many of his closest friends still serve.
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"There are plenty of dudes who need to be killed," he said of al-Qaeda and the Taliban. "I was never more happy than when our Iraq team whacked a bunch of guys."

But many Afghans, he wrote in his resignation letter, are fighting the United States largely because its troops are there -- a growing military presence in villages and valleys where outsiders, including other Afghans, are not welcome and where the corrupt, U.S.-backed national government is rejected. While the Taliban is a malign presence, and Pakistan-based al-Qaeda needs to be confronted, he said, the United States is asking its troops to die in Afghanistan for what is essentially a far-off civil war.

As the White House deliberates over whether to deploy more troops, Hoh said he decided to speak out publicly because "I want people in Iowa, people in Arkansas, people in Arizona, to call their congressman and say, 'Listen, I don't think this is right.' "

"I realize what I'm getting into . . . what people are going to say about me," he said. "I never thought I would be doing this."

'Uncommon bravery'

Hoh's journey -- from Marine, reconstruction expert and diplomat to war protester -- was not an easy one. Over the weeks he spent thinking about and drafting his resignation letter, he said, "I felt physically nauseous at times."

His first ambition in life was to become a firefighter, like his father. Instead, after graduation from Tufts University and a desk job at a publishing firm, he joined the Marines in 1998. After five years in Japan and at the Pentagon -- and at a point early in the Iraq war when it appeared to many in the military that the conflict was all but over -- he left the Marines to join the private sector, only to be recruited as a Defense Department civilian in Iraq. A trained combat engineer, he was sent to manage reconstruction efforts in Saddam Hussein's home town of Tikrit.

"At one point," Hoh said, "I employed up to 5,000 Iraqis" handing out tens of millions of dollars in cash to construct roads and mosques. His program was one of the few later praised as a success by the U.S. special inspector general for Iraq reconstruction.

In 2005, Hoh took a job with BearingPoint, a major technology and management contractor at the State Department, and was sent to the Iraq desk in Foggy Bottom. When the U.S. effort in Iraq began to turn south in early 2006, he was recalled to active duty from the reserves. He assumed command of a company in Anbar province, where Marines were dying by the dozens.

Hoh came home in the spring of 2007 with citations for what one Marine evaluator called "uncommon bravery," a recommendation for promotion, and what he later recognized was post-traumatic stress disorder. Of all the deaths he witnessed, the one that weighed most heavily on him happened in a helicopter crash in Anbar in December 2006. He and a friend, Maj. Joseph T. McCloud, were aboard when the aircraft fell into the rushing waters below Haditha dam. Hoh swam to shore, dropped his 90 pounds of gear and dived back in to try to save McCloud and three others he could hear calling for help.

He was a strong swimmer, he said, but by the time he reached them, "they were gone."

'You can't sleep'

It wasn't until his third month home, in an apartment in Arlington, that it hit him like a wave. "All the things you hear about how it comes over you, it really did. . . . You have dreams, you can't sleep. You're just, 'Why did I fail? Why didn't I save that man? Why are his kids growing up without a father?' "
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Like many Marines in similar situations, he didn't seek help. "The only thing I did," Hoh said, "was drink myself blind."

What finally began to bring him back, he said, was a television show -- "Rescue Me" on the FX cable network -- about a fictional New York firefighter who descended into "survivor guilt" and alcoholism after losing his best friend in the World Trade Center attacks.

He began talking to friends and researching the subject online. He visited McCloud's family and "apologized to his wife . . . because I didn't do enough to save them," even though his rational side knew he had done everything he could.

Hoh represented the service at the funeral of a Marine from his company who committed suicide after returning from Iraq. "My God, I was so afraid they were going to be angry," he said of the man's family. "But they weren't. All they did was tell me how much he loved the Marine Corps."

"It's something I'll carry for the rest of my life," he said of his Iraq experiences. "But it's something I've settled, I've reconciled with."

Late last year, a friend told Hoh that the State Department was offering year-long renewable hires for Foreign Service officers in Afghanistan. It was a chance, he thought, to use the development skills he had learned in Tikrit under a fresh administration that promised a new strategy.

'Valley-ism'

In photographs he brought home from Afghanistan, Hoh appears as a tall young man in civilian clothes, with a neatly trimmed beard and a pristine flak jacket. He stands with Eikenberry, the ambassador, on visits to northern Kunar province and Zabul, in the south. He walks with Zabul Gov. Mohammed Ashraf Naseri, confers with U.S. military officers and sits at food-laden meeting tables with Afghan tribal leaders. In one picture, taken on a desolate stretch of desert on the Pakistani border, he poses next to a hand-painted sign in Pashto marking the frontier.

The border picture was taken in early summer, after he arrived in Zabul following two months in a civilian staff job at the military brigade headquarters in Jalalabad, in eastern Afghanistan. It was in Jalalabad that his doubts started to form.

Hoh was assigned to research the response to a question asked by Adm. Mike Mullen, chairman of the Joint Chiefs of Staff, during an April visit. Mullen wanted to know why the U.S. military had been operating for years in the Korengal Valley, an isolated spot near Afghanistan's eastern border with Pakistan where a number of Americans had been killed. Hoh concluded that there was no good reason. The people of Korengal didn't want them; the insurgency appeared to have arrived in strength only after the Americans did, and the battle between the two forces had achieved only a bloody stalemate.

Korengal and other areas, he said, taught him "how localized the insurgency was. I didn't realize that a group in this valley here has no connection with an insurgent group two kilometers away." Hundreds, maybe thousands, of groups across Afghanistan, he decided, had few ideological ties to the Taliban but took its money to fight the foreign intruders and maintain their own local power bases.

"That's really what kind of shook me," he said. "I thought it was more nationalistic. But it's localism. I would call it valley-ism."
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'Continued . . . assault'

Zabul is "one of the five or six provinces always vying for the most difficult and neglected," a State Department official said. Kandahar, the Taliban homeland, is to the southwest and Pakistan to the south. Highway 1, the main link between Kandahar and Kabul and the only paved road in Zabul, bisects the province. Over the past year, the official said, security has become increasingly difficult.

By the time Hoh arrived at the U.S. military-run provincial reconstruction team (PRT) in the Zabul capital of Qalat, he said, "I already had a lot of frustration. But I knew at that point, the new administration was . . . going to do things differently. So I thought I'd give it another chance." He read all the books he could get his hands on, from ancient Afghan history, to the Soviet occupation in the 1980s, through Taliban rule in the 1990s and the eight years of U.S. military involvement.

Frank Ruggiero, the Kandahar-based regional head of the U.S. PRTs in the south, considered Hoh "very capable" and appointed him the senior official among the three U.S. civilians in the province. "I always thought very highly of Matt," he said in a telephone interview.

In accordance with administration policy of decentralizing power in Afghanistan, Hoh worked to increase the political capabilities and clout of Naseri, the provincial governor, and other local officials. "Materially, I don't think we accomplished much," he said in retrospect, but "I think I did represent our government well."

Naseri told him that at least 190 local insurgent groups were fighting in the largely rural province, Hoh said. "It was probably exaggerated," he said, "but the truth is that the majority" are residents with "loyalties to their families, villages, valleys and to their financial supporters."

Hoh's doubts increased with Afghanistan's Aug. 20 presidential election, marked by low turnout and widespread fraud. He concluded, he said in his resignation letter, that the war "has violently and savagely pitted the urban, secular, educated and modern of Afghanistan against the rural, religious, illiterate and traditional. It is this latter group that composes and supports the Pashtun insurgency."

With "multiple, seemingly infinite, local groups," he wrote, the insurgency "is fed by what is perceived by the Pashtun people as a continued and sustained assault, going back centuries, on Pashtun land, culture, traditions and religion by internal and external enemies. The U.S. and Nato presence in Pashtun valleys and villages, as well as Afghan army and police units that are led and composed of non-Pashtun soldiers and police, provide an occupation force against which the insurgency is justified."

American families, he said at the end of the letter, "must be reassured their dead have sacrificed for a purpose worthy of futures lost, love vanished, and promised dreams unkept. I have lost confidence such assurances can be made any more."

'Their problem to solve'

Ruggiero said that he was taken aback by Hoh's resignation but that he made no effort to dissuade him. "It's Matt's decision, and I honored, I respected" it, he said. "I didn't agree with his assessment, but it was his decision."

Eikenberry expressed similar respect, but declined through an aide to discuss "individual personnel matters."

Francis J. Ricciardone Jr., Eikenberry's deputy, said he met with Hoh in Kabul but spoke to him "in confidence. I respect him as a thoughtful man who has rendered selfless service to our country, and I expect most of Matt's colleagues would share this positive estimation of him, whatever may be our differences of policy or program perspectives."

This week, Hoh is scheduled to meet with Vice President Biden's foreign policy adviser, Antony Blinken, at Blinken's invitation.

If the United States is to remain in Afghanistan, Hoh said, he would advise a reduction in combat forces.

He also would suggest providing more support for Pakistan, better U.S. communication and propaganda skills to match those of al-Qaeda, and more pressure on Afghan President Hamid Karzai to clean up government corruption -- all options being discussed in White House deliberations.

"We want to have some kind of governance there, and we have some obligation for it not to be a bloodbath," Hoh said. "But you have to draw the line somewhere, and say this is their problem to solve."

martes 20 de octubre de 2009

Blaise Cendrars, "al más americano de los escritores franceses" (Henry Miller)

[Vi por primera vez su nombre en "El libro de mis amigos" (creo se llamaba), de Henry Miller. En autor de los "Trópicos" decía que fue la primera y última persona que vio en Paris. Luego leí con interés inusitado algunos de sus libros. Hace muchos años de todo eso, así que la memoria puede traicionarme en nombres y lugares. Esta tarde, antes de dar mi clase de Literatura Hispanoamericana (nos tocaba Rubén Darío), pasé por la biblioteca de la universidad en busca de un libro de Salvador Novo y, al final, me vine trayendo varios de distintos autores, entre ellos tres de poemas de Cendrars. He dado la clase, permanecido en mi oficina por dos horas y regresado a casa. Ahora que Fabia juega antes de dormirse, he abierto con gusto, nostalgia y cierto sabor a tristeza uno de ellos y me topé con el poema que viene abajo. Me parece extremadamente logrado en sus afanes y muy bien escrito. Ahora mismo siento que es la propia "levedad del ser" la que habla, con toda su fuerza y extrañeza, con lo que lleva dentro, quizá porque Cendrars vivió la Gran Guerra y perdió un brazo, quizá porque su vida fue un abanico que resistió heroico el viento irremediable del tiempo... Frente a poemas como éste la vida se vuelve tan vulgar, con sus peleas e indescifrables discursos de políticos de pacotilla y críticos llenos de odio e ignorancia... Ah, Bartleby! Ah, Humanity!]

[Incluyo aquí los espacios que aparecen en la edición Gallimard, 1967, ignorados en el blog: http://alejandramenassa.blogspot.com/2008/11/poemas-de-blaise-cendrars.html]


PROSA DEL TRANSIBERIANO Y DE LA PEQUEÑA JUANA DE FRANCIA

Dedicada a los músicos

En aquel tiempo yo era un adolescente
Apenas tenía dieciséis años y ya no recordaba mi infancia
Estaba a 16.000 leguas del lugar de mi nacimiento
Me hallaba en Moscú, en la ciudad de los mil tres campanarios y las siete estaciones
Y no me bastaban las siete estaciones y las mil tres torres
Porque mi adolescencia era tan ardiente y loca
Que mi corazón, alternativamente, ardía como el templo
[de Efeso o como la Plaza Roja de Moscú
Cuando se pone el sol.Y mis ojos iluminaban antiguos senderos.
Y yo era tan mal poeta
Que no sabía llegar hasta el fondo de las cosas.

El Kremlin era como una inmensa torta tártara
Crujiente de oro,
Con las grandes almendras de las catedrales inmensamente blancas
y el oro empalagoso de las campanas...
Un viejo monje me leía la leyenda de Novgorode
Yo tenía sed
Y descifraba caracteres cuneiformes
Luego, de pronto, las palomas del Espíritu Santo volaron sobre la plaza
y también mis manos alzaban el vuelo, con susurros de albatros
y esto era las últimas reminiscencias del último día
Del postrer viaje
y del mar.

No obstante, yo era un poeta muy malo.
No sabía llegar al fondo de las cosas.
Tenía hambre
Y a todos los días y a todas las mujeres en los cafés y a todas las copas
Habría querido beberlas y romperlas
Y a todas las vitrinas y a todas las calles
Y a todas las casas y a todas las vidas
Y a todas las ruedas de los coches que giraban como torbellinos sobre los malos empedrados
Habría querido hundirlas en un gran horno de espadas
y habría querido moler todos los huesos
Y arrancar todas las lenguas
y licuar todos esos grandes cuerpos extraños y desnudos bajo la ropa que me vuelve loco.
Presentía la llegada del gran Cristo rojo de la revolución rusa.
Y el sol era una inmensa herida que se abría como un brasero.
En aquel tiempo yo era un adolescente
Apenas tenía dieciséis años y ya no recordaba mi nacimiento
Estaba en Moscú, donde quería alimentarme de llamas
y no me bastaban las torres y las estaciones que cubrían mis ojos de estrellas
En Siberia rugía el cañón, había guerra
Hambre frío peste cólera
y las aguas fangosas del Amor arrastraban millones de carroñas
En todas las estaciones veía partir todos los últimos trenes
Ya nadie podía salir porque no se vendían más boletos
Y los soldados que se iban hubieran preferido quedarse...
Un viejo monje me cantaba la leyenda de Novgorode.

Yo, el mal poeta que no quería ir a ninguna parte, podía ir a todos lados
Y también los comerciantes todavía tenían dinero suficiente
Para ir a intentar hacer fortuna.
Su tren salía todos los viernes de mañana.
Se decía que había muchos muertos.
Uno llevaba cien cajas de despertadores y cucús de la Selva Negra
Otros cajas de sombreros, cilindros y un surtido de tirabuzones de Sheffield
Otros ataúdes de Malmoe llenos de latas de conservas y sardinas en aceite
También había muchas mujeres
Mujeres entrepiernas en alquiler que también podían usarse
Ataúdes
Todas pagaban impuestos
Se decía que había muchos muertos allí
Ellas viajaban con tarifa reducida
Y todas tenían una cuenta corriente en el banco.

Pues bien, un viernes de mañana me llegó la hora por fin
Estábamos en diciembre
y también yo partí para acompañar al viajante joyero que iba a Jarbín
Teníamos dos asientos en el expreso y 34 cofres de joyería de Pforzheim
Pacotilla alemana «Made in Germany»
Me había vestido de punta en blanco, y al subir al tren se me perdió un botón
-Lo recuerdo, lo recuerdo, a menudo pensé en ello desde entonces-
Yo dormía sobre los cofres y me sentía muy contento de poder jugar con la browning niquelada que también me había dado

Me sentía muy feliz despreocupado
Creía jugar a los bandoleros
Habíamos robado el tesoro de Golconda
Y, gracias al transiberiano, íbamos a ocultarlo del otro lado del mundo
Yo tenía que defenderlo contra los ladrones del Ural que
[habían atacado
a los saltimbanquis de Julio Veme
Contra los Junguzes, los boxers de la China
Y los rabiosos pequeños mongoles del Gran Lama Alibabá y los cuarenta ladrones
Y los fieles del terrible Viejo de la montaña
Y sobre todo, contra los más modernos
Los rateros de hotel Y los especialistas de los expresos internacionales

Y sin embargo, y sin embargo
Estaba triste como un niño
Los ritmos del tren
La «médula ferrocarrilera» de los psiquiatras americanos
El ruido de las puertas de las voces de los ejes
rechinando sobre los rieles congelados
El ferlín de oro de mi futuro
Mi browning el piano y los juramentos de los jugadores de
cartas en el compartimiento de al lado
La deslumbrante presencia de Juana
El hombre de anteojos azules que se paseaba nerviosamente
por el corredor y me miraba al pasar
Murmullos de mujeres
Y el silbido del vapor
Y el eterno ruido de las ruedas locas en los carriles celestes
Los vidrios están escarchados ¡La naturaleza no existe!
Y detrás, las llanuras siberianas el cielo bajo y las grandes
[sombras de los Taciturnos
que suben y bajan
Estoy acostado sobre una manta de viaje Colorinche
Como mi vida
Y mi vida no me abriga más que esa manta
Escocesa
Y toda Europa entrevista por el parabrisas de un expreso a toda máquina
No es más rica que mi vida
Mi pobre vida
Esta manta
Deshilachada sobre cofres llenos de oro
Con los que viajo
Sueño
Fumo
y la única llama del universo
Es un pobre pensamiento...

Desde el fondo de mi corazón me brotan lágrimas
Si pienso, Amor, en mi querida;
Ella no es más que una niña, a quien encontré así
Pálida, inmaculada, en el fondo de un burdel.

No es más que una niña, rubia, risueña y triste,
No sonríe y nunca llora;
Pero en el fondo de sus ojos, cuando te deja beber en ellos,
Tiembla un dulce lis de plata, la flor del poeta.

Es dulce y muda, sin ningún reproche,
Con un largo estremecimiento cuando tú te aproximas;
Pero cuando yo voy hacia ella,
por aquí, por allá, festivo,
Ella da un paso, luego cierra los ojos, y da un paso.
Porque es mi amor, y las otras mujeres
Sólo tienen vestidos de oro sobre grandes cuerpos llameantes,
Mi pobre amiga está tan desamparada,
Está toda desnuda, no tiene cuerpo, es demasiado pobre.

No es más que una flor cándida, endeble,
La flor del poeta, un pobre lis de plata,
Muy frío, muy solo, y ya tan mustio
Que me brotan las lágrimas si pienso en su corazón.

Y esta noche es similar a otras cien mil cuando un tren rasga la noche
-Caen los cometas-Y el hombre y la mujer, aún jóvenes, se divierten haciendo el amor.

El cielo es como la carpa desgarrada de un circo pobre en un pueblito de pescadores
En Flandes
El sol es un quinqué humoso
Y en lo más alto de un trapecio una mujer representa la luna.
El clarinete la corneta una agria flauta y un mal tambor
Y aquí está mi cuna
Mi cuna
Siempre estaba cerca del piano cuando mi madre como Madame Bovary
tocaba las sonatas de Beethoven
Yo pasé mi infancia en los jardines suspendidos de Babilonia
y la rabona, en las estaciones frente a los trenes a punto de salir
Ahora hago correr todos los trenes detrás de mí
Bale-Tombuctú
También jugué a las carreras en Auteuil y Longchamp París-Nueva York
Ahora hago correr todos los trenes a todo lo largo de mi vida Madrid-Estocolmo
Y perdí todas mis apuestas
Sólo queda la Patagonia, la Patagonia, que convenga a mi inmensa tristeza,
la Patagonia, y un viaje por los mares del Sur
Estoy en camino
Siempre estuve en camino
Estoy en el camino con la pequeña Juana de Francia
El tren pega un peligroso salto y vuelve a caer sobre todas sus ruedas
El tren vuelve a caer sobre sus ruedas
El tren siempre vuelve a caer sobre todas sus ruedas

«Dime, Blaise, ¿estamos muy lejos de Montmartre?»

Estamos lejos, Juana, viajas desde hace siete días
Estás lejos de Montmartre, de la Butte que te alimentó del Sagrado Corazón contra el cual te acurrucaste
París desapareció y su enorme fogata
No quedan más que las cenizas constantes
La lluvia que cae
La turba que se hincha
La Siberiaque gira
Los pesados manteles de nieve que ascienden
Y el cascabel de la locura que tintinea como un último deseo en el aire azulado
El tren palpita en el corazón de los horizontes plomizos
Y tu pena ríe burlona...

«Dime, Blaise, ¿estamos muy lejos de Montmartre?»

Las preocupaciones
Olvida las preocupaciones
Todas las estaciones agrietadas oblicuas sobre la ruta
Los hilos telegráficos de los que cuelgan
Los postes grotescos que gesticulan y los estrangulan
El mundo se estira se alarga y se retira como un acordeón atormentado por una mano sádica
En las resquebraduras del cielo, las furiosas locomotoras
Huyen y en los agujeros,
las vertiginosas ruedas las bocas las voces
y los perros de la desdicha que ladran a nuestras espaldas
Los demonios están desencadenados
Chatarras
Todo es un acorde falso
El «brun-run-run» de las ruedas
Choques
Rebotes
Somos una tormenta bajo el cráneo de un sordo...

«Dime, Blaise, ¿estamos muy lejos de Montmartre?»

Pero sí, me pones nervioso, bien lo sabes, estamos muy lejos
La locura recalentada ruge en la locomotora
La peste el cólera se alzan como brasas ardientes en nuestro camino
Desaparecemos en la guerra totalmente en un túnel
El hambre Puto se aferra a las nubes en desbandada
y estiércol de las batallas en montones apestosos de muertos
Haz como él, haz tu oficio...

«Dime, Blaise, ¿estamos muy lejos de Montmartre?»

Sí, estamos muy lejos, estamos muy lejos
Todos los chivos emisarios reventaron en este desierto
Oye los cencerros de ese rebaño sarnoso
TomskTcheliabinsk Kainsk Obi Taichet Verkné Udinsk Kurgán Samara Pensa-Tulún
La muerte en Manchuria
Es nuestro desembarcadero y nuestra última guarida
Este viaje es terrible
Ayer por la mañana
Iván Ulitch tenía los cabellos blancos
y Kolia Nicolai Ivanovitch se roe los dedos desde hace quince
días...
Haz como ellos la Muerte el Hambre haz tu oficio
Cuesta cinco francos, en transiberiano, cuesta cien rublos
Afiebra los bancos y enrojece bajo la mesa
El diablo está en el piano
Sus nudosos dedos excitan a todas las mujeres
La Naturaleza
Las Busconas
Haz tu oficio
Hasta Jarbín...

«Dime, Blaise, ¿estamos muy lejos de Montmartre?»

Pero... vete al diablo... déjame tranquilo
Tienes caderas angulares
Tu vientre es agrio y tienes blenorragia
Eso es todo lo que París puso en tu regazo
También un poco de alma... porque eres desdichada
Tengo piedad tengo piedad ven hacia mí sobre mi corazón
Las ruedas son los molinos de viento de Jauja
Y los molinos de viento son las muletas que hace girar un mendigo
Somos los lisiados del espacio
Rodamos sobre nuestras cuatro heridas
Nos cortan las alas
Las alas de nuestros siete pecados
y todos los trenes son los baleros del diablo
Corral
El mundo moderno
La velocidad no tiene la culpa
El mundo moderno
Las lejanías están demasiado lejos
y al final del viaje es terrible ser un hombre con una mujer...

«Dime, Blaise, ¿estamos muy lejos de Montmartre?»

Tengo piedad tengo piedad ven a mí te contaré una historia
Ven a mi cama
Ven a mi corazón
Te contaré una historia...

¡Oh ven! ¡ven!

En Fidji reina la primavera eterna
La pereza
El amor extasía a las parejas en la hierba alta y la sífilis ronda bajo los bananeros
¡Ven a las islas perdidas del Pacífico!
Se llaman Fénix, Marquesas
Borneo y Javay Célibes con forma de gato.

No podemos ir al Japón¡
Ven a Méjico!
En sus altiplanicies florecen los tulipaneros
Las lianas tentaculares son la cabellera del sol
Se hablaría de la paleta y los pinceles de un pintor
Colores fragorosos como gongs,
Allí estuvo Rousseau
Allí deslumbró su vida
Es el país de los pájaros
El pájaro del paraíso, el ave lira
El tucán, el sinsonte
Y el colibrí anida en el corazón de los lirios negros¡
Ven!Nos amaremos en las majestuosas ruinas de un templo azteca
Tú serás mi ídolo
Un ídolo abigarrado infantil un poco feo y extrañamente raro
¡Oh ven!

Si quieres iremos en aeroplano y volaremos sobre el país de los mil lagos,
Allí las noches son desmesuradamente largas el antepasado prehistórico tendrá miedo de mi motor
Aterrizaré
Y construiré un hangar para mi avión con los huesos fósiles de mamut
El fuego primitivo recalentará nuestro pobre amor
Samovar
Y nos amaremos muy burguesamente cerca del polo
¡Oh ven!

Juana Juanita Ninita nita tetita ninón
Mi chiquita mi cosita mi tesoro mi Perú
Arroró gurrumina
Pompón mi bombón
Mi preferida corazoncito
Nenita
Querida gatita
Mi lindo pecadito
Chuchita
Cucú
Se durmió.

Se durmió
Y no se engulló ni una sola de todas las horas del mundo odos los rostros vislumbrados en las estacionesTodos los relojesLa hora de París la hora de Berlín la hora de San Petesburgo y la hora de todas las estaciones
Y en Ufa, el rostro ensangrentado del artillero
Y la esfera tontamente luminosa de Grodno
Y el eterno avance del tren
Todas las mañanas se ponen en hora los relojes
El tren adelanta el sol atrasa
No le hace, oigo las sonoras campanas
La enorme campana de Notre-Dame
La campaneta agridulce del Louvre que convocó la San Bartolomé
Los carillones enmohecidos de Brujas la Muerta
Las campanillas eléctricas de la biblioteca de Nueva York
Las campanas de Venecia
Y las de Moscú, el reloj de la Puerta Roja que me contaba las
horas cuando estaba en una oficina
Y mis recuerdos
El tren retumba en las placas giratorias
El tren rueda
Un gramófono gutural iza una marcha gitana
y el mundo, como el reloj del barrio judío de Praga, gira locamente al revés.

Deshoja la rosa de los vientos
Ya zumban las tormentas desencadenadas
Los trenes ruedan en torbellino sobre las redes enmarañadas
Baleros diabólicos
Hay trenes que nunca se encuentran
Otros se pierden en el camino
Los jefes de estación juegan al ajedrez
Chaquete
Billar
Carambolas
Parábolas
la vía férrea es una nueva geometría
Siracusa
Arquímedes
y los soldados que lo degollaron
y las galeras
y las naves
y los prodigiosos artefactos que inventó
y todas las matanzas
La historia antigua
La historia moderna
Los torbellinos
Los naufragios
Hasta el del Titanic que leí en el diario
Otras tantas imágenes-asociaciones
que no puedo desarrollar en mis versos
Porque todavía soy un poeta muy malo
Porque el universo me desborda
Porque no me preocupé por asegurarme contra los accidentes de tren
Porque no sé ir hasta el fondo de las cosas
Y tengo miedo.

Tengo miedo
No sé ir hasta el fondo de las cosas
Como mi amigo Chagall podría hacer una serie de cuadros dementes
Pero no tomé notas de viaje
«Perdónenme la ignorancia
Perdónenme no conocer ya el antiguo juego de los versos»
Como dice Guillaume Apollinaire
Todo lo que se refiere a la guerra puede leerse en las
[Memorias de Kuropatkin
O en los diarios japoneses que están tan cruelmente ilustrados
Para qué documentarme
Me abandono
A los sobresaltos de mi memoria...

A partir de lrkutsk el viaje se hizo demasiado lento
Demasiado largo
Nosotros estábamos en el primer tren que rodeaba el lago Baikal
Habían adornado la locomotora con banderas y farolitos
Y dejamos la estación con los tristes acentos del himno al Zar
Si yo fuera pintor vertería mucho rojo, mucho amarillo en elfinal de este viaje
Pues en verdad creo que todos estábamos un poco locos
Y que un inmenso delirio ensangrentaba las nerviosas caras de mis compañeros de viaje
Cuando nos acercábamos a Mongolia
Que retumbaba como un incendio.
El tren había disminuido su marcha
Y en el perpetuo rechinamiento de las ruedas percibía
Los acentos locos y los sollozos
De una liturgia eterna.

He visto
He visto los trenes silenciosos los trenes negros que volvían del Lejano Oriente y
que pasaban como fantasmas y mi ojo, como el fanal de popa, aún corre tras esos trenes
En Talga agonizaban 100.000 heridos por falta de cuidados
Visité los hospitales de Krasnoiarsk y en Jilok nos cruzamos con un largo convoy de soldados locos
En los lazaretos vi llagas abiertas heridas que sangraban a rabiar
Y los miembros amputados danzaban en derredor o alzaban el vuelo en el aire ronco
El incendio se hallaba en todas las caras en todos los corazones
Dedos idiotas tamborileaban sobre todos los vidrios
y bajo la presión del miedo todas las miradas reventaban como abscesos
En todas las estaciones quemaban todos los vagonesy he visto
He visto trenes de 60 locomotoras que huían a todo vapor perseguidas por los horizontes en celo y bandas de cuervos que luego alzaban el vuelo desesperadamente
Desaparecer
En dirección de Port-Arthur.

En Tchita tuvimos algunos días de respiro
Detención de cinco días debido a la obstrucción de la vía
Los pasamos en casa del Señor Yankelevitch que quería darme a su hija única en matrimonio
Luego volvió a partir el tren.
Ahora me había instalado yo en el piano y me dolían los dientes
Cuando quiero vuelvo a ver ese interior tan tranquilo el negocio del padre y los ojos de la hija que de noche venía a mi cama
Mussorgsky
Y los lieder de Hugo Wolf
Y las arenas del GobiY en Jailar una caravana de sombreros blancos
Realmente creo que estaba ebrio durante más de 500 kilómetros
Pero estaba en el piano y eso es todo lo que vi
Cuando se viaja habría que cerrar los ojos
Dormir
Hubiera deseado tanto dormir
Reconozco todos los países con los ojos cerrados por su olor y reconozco todos los trenes por el ruido que hacen
Los trenes de Europa son de cuatro tiempos mientras que los de Asia son de cinco o siete tiempos
Otros van en sordina son canciones de cuna
Hay algunos que por el ruido monótono de las ruedas me recuerdan la pesada prosa de Maeterlinck
He descifrado todos los textos confusos de las ruedas y reunido los elementos dispersos de una violenta belleza
Que poseo y que me acosa.

Tsitsikar y Jarbín
No voy más lejos
Es la última estación
Me apeé en Jarbín cuando acababan de prender fuego a las oficinas de la Cruz Roja.

Oh París
Gran hogar cálido con los tizones entrecruzados de tus calles
y tus viejas casas que se inclinan sobre ellas y se recalientan Como abuelasy aquí hay anuncios, rojo verde multicolores como mi pasado en suma amarillo
Amarillo el arrogante color de las novelas de Francia en el extranjero
Me gusta frotarme con los ómnibus en marcha en las grandes ciudades Los de la línea Saint-Germain -Montmartre me llevan al asalto de la Butte
Los motores mugen como los toros de oro
Las vacas del crepúsculo pastan en el Sagrado Corazón
Oh París
Estación central andén de las voluntades encrucijada de las inquietudes
Únicamente los droguistas aún tienen un poco de luz sobre su puerta
La Compañía Internacional de Wagons-Lits y de los Grandes Expresos Europeos me envió su prospecto
Es la iglesia más hermosa del mundo
Tengo amigos que me rodean como pretiles
Cuando parto tienen miedo de que no vuelva más
Todas las mujeres que conocí se alzan en los horizontes
Con los gestos lastimosos y las miradas tristes de los semáforos bajo la lluvia
Bella, Inés, Catalina y la madre de mi hijo en Italia y aquélla, la madre de mi amor en América
Hay gritos de sirena que me parten el alma
Allá lejos en Manchuria un vientre se estremece todavía como en un parto
Querría
Querría no haber hecho nunca mis viajes
Esta noche me atormenta un gran amor
Y a pesar mío pienso en la pequeña Juana de Francia.
Fue en una noche de tristeza cuando escribí este poema en honor de
Juana
La pequeña prostituta
Estoy triste estoy triste
Iré al «Conejo ágil» a recordar mi juventud perdida
Y tomar unas copitas
Luego volveré solo

París

Ciudad de la Torre única del gran Patíbulo y de la Rueda.

París, 1913

viernes 16 de octubre de 2009

Para resumir, Arjona apesta

[En la interminable e incansable lucha contra la mediocridad, el plagio y la superficialidad mental y emocional de los derechistas e izquierdistas (porque hay inteligentes de lado y lado), encontré esto: http://joaquinsabina.mforos.com/450874/2642819-lean-estooooo/ copiado de un post de Dina Bellrham, una joven poeta de Guayaquil que escribe de lo mejor]


Alguien me dijo hace tiempo, hablando del compositor guatemalteco Ricardo Arjona que sus letras parecían copias de las canciones de ese gran poeta español que es Joan Manuel Serrat. El comentario me interesó, ya que desde siempre el centroamericano me había parecido falto de talento y mas falso que un billete de tres pesos, pero nunca me puse a escuchar con cuidado su obra para corroborar el plagio. Sin embargo, durante estos días me dediqué a la ingrata tarea de leer sus composiciones (por Internet, por supuesto, no era cosa de comprar sus discos) y comprobé una antigua sospecha. Más que del catalán, Arjona intenta vilmente copiar al también español Joaquín Sabina. Ideas y temas eran plagiados, frases enteras parafraseadas con mayor o menor descaro. Pues bien, todo esto no sería tan molesto si no fuera por el hecho de que muchas personas consideran a Ricardo un "trovador", un "poeta urbano" y lo catalogan dentro del selecto grupo de Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Charly García, Miguel Ríos, Víctor Manuel, Alejandro Filio, Fernando Delgadillo, Ana Belén , León Gieco, Javier Krahe, y los mismos Serrat y Sabina, entre unos pocos mas. Genios todos ellos, amantes del cuidado al lenguaje y verdaderos representantes de lo que yo llamo "letra de contenido" y que la gente que sabe llama "trova" o "canción de protesta". Pero sin importar el título que se le cuelgue a este género, siempre estará fuera de los cortos alcances del chapín. Con estos antecedentes y siguiendo el consejo de una buena amiga dispuse de tres horas de mi tiempo para hacer una repasada entre su francamente mediocre discografía para desenmascarar las múltiples e inaceptables similitudes que guarda con el andaluz.
Aquí van algunas, (y con toda la mala leche del mundo):



Joaquín Sabina

"Vivo justo detrás de la esquina
no me acuerdo si tengo marido
si me quitas con arte el vestido
te invito al champan...

y después, para que mas detalles
ya sabéis.. copas, risas, excesos
¿Cómo van a caber tantos besos en una canción?" PEOR PARA EL SOL - 1992

Arjona

" Me dijo doble en la esquina iremos hasta mi casa
después de un par de tequilas veremos que pasa
para que describir lo que hicimos en la alfombra
si basta para resumir que le besé hasta la sombra" Historia del taxi - 1994


Joaquín Sabina

"Solo como un poeta en el aeropuerto" ASI ESTOY YO SIN TI - 1987

Arjona

"Solo como Octavio Paz en una disco de moda" Solo - 1993

Joaquín Sabina

"Luego, de vuelta a casa enciendo un cigarrillo
ordeno mis papeles, resuelvo un crucigrama
me enfado con las sombras que pueblan los pasillos
y me abrazo a la ausencia que dejas en mi cama" CALLE MELANCOLÍA - 1984

Arjona

"Me tomo un café con tu ausencia
y le enciendo un cigarro a la nostalgia
le doy un beso en el cuello
a tu espacio vacío" Realmente no estoy tan solo - 1994


Joaquín Sabina

"Yo le quería decir la verdad por amarga que fuera
contarle que el universo era mas ancho que sus caderas
le dibujaba un mundo real, no uno color de rosa
pero ella prefería escuchar mentiras piadosas" MENTIRAS PIADOSAS - 1990

Arjona

"Yo no quería mentir
me hiciste un mentiroso
hoy digo lo que quieres oír
como un acto piadoso" Mentiroso - 1998


Joaquín Sabina

"y aunque quiera olvidar no se me olvida
que no puedo olvidarte" INCLUSO EN ESTOS TIEMPOS - 1994

Arjona

"Olvidarte es recordar que es imposible olvidarte" Olvidarte - 1998


Joaquín Sabina

"Y el Lunes al café del desayuno vuelve la guerra fría
y al cielo de tu boca el purgatorio
y al dormitorio el pan de cada día" Y SIN EMBARGO - 1996

Arjona

"Amanece de nuevo el día
otra vez a recomenzar
sabes que será aburrido
monótono y desabrido
te llevas un pan a la boca
y tal vez un poco de leche" monotonía - 1999


Joaquín Sabina

"El agua apaga al fuego y al ardor los años
amor se llama el juego en el que un par de ciegos juegan a hacerse daño
y cada vez peor y cada vez mas rotos
y cada vez mas tu y cada vez mas yo sin rastro de nosotros" AMOR SE LLAMA EL JUEGO - 1992

Arjona

"Porque el fuego lo apagamos con lágrimas
porque en vez de dar mas nos dimos menos
por perdernos en orgullos absurdos
que no hacían mas que herirnos" Se ha ido el amor - 1999


Joaquín Sabina

"Los profetas urbanos salen de sus guaridas
Cuando la noche calza sus botas de metal
y bailan abrazados el loco y el suicida" NEGRA NOCHE - 1980

Arjona

"Yo bailo al son que me toca la vida
soy medio loco y suicida" Baila conmigo - 1993


Y el que me causó la mayor carcajada:


Joaquín Sabina

"Vivo en el número siete, calle Melancolía" CALLE MELANCOLÍA - 1984

Arjona

"Vivo en la calle Amores, piso 6 numero 28" Aún te amo - 1994


Cuando le comenté esto a una amiga, únicamente añadió:

"Arjona vive en la Calle Privada... pero de razón"

Es posible que se piense que estas similitudes son relativas o aceptables entre dos compositores que en apariencia se dedican a lo mismo. Nada mas alejado de la realidad. Después de seguir por años la carrera del español, de sentir y asimilar sus crónicas urbanas poéticas y apreciar su amor por el lenguaje y su muy personal estilo, es sumamente fácil captar los descarados y ridículos esfuerzos del chapín por seguirlo. Por cuestiones prácticas sólo incluí versos aislados, pero si se observaran las letras íntegras se apreciaría claramente una inaceptable similitud. No me es posible extenderme en el esquema general de las canciones, pero basta agregar que "Así de ilógico" -Arjona, 1993- es una tonta y mala copia de "Así estoy yo sin ti - Sabina 1987; en tanto que el estilo de "Como olvidarte"-Arjona 1993- es un burdo plagio de "Eclipse de mar" - Sabina 1990, por dar un par de muestras. Mi objetivo fue señalar solo ejemplos evidentes de parafraseo idiota que no requieren mayor comentario y que pueden ser juzgados por cualquier persona objetiva. Sin embargo, para aquellos que conozcan la obra de Joaquín puedo agregar que el guatemalteco en cuestión intenta torpemente imitar el "amor a la mentira" (ustedes saben a que me refiero) y la pasión por la duda que lo caracterizan, pero sin el menor destello de calidad estética y lo que es peor, sin ninguna base sólida. Sabina recuerda, Arjona inventa. Joaquín fue desterrado de su país por lanzar una molotov a un banco en tanto que Ricardo sueña que es taxista. El español es arrestado por su propio padre policía y escapa con un nombre falso y el guatemalteco se da a conocer en "Siempre en Domingo". Uno, con sombrero charro, le canta en un bar londinense a George Harrison para ganarse cinco libras y el otro actúa (en el papel de él mismo) en una boba telenovela de Televisa. Tenemos a un trovador que comparte escenario y temas con Serrat, Ríos, Víctor Manuel, Ana Belén y Milanés frente a un "pop" compuesto para Eduardo Capetillo...

Como se puede ver, me limité a criticar a este seudoartista con la mera comparación con Sabina. No hablaré de su pésima manera de manejar la rima, sus risibles figuras, su asquerosa exaltación a su trabajo ("hoy dicen que soy el resultado de un mundo tan loco y convulsionado") sus tontos estribillos ni su falta de calidad en general. Nunca acabaría.

Para resumir,

Arjona apesta.



Editado por murguero_grismurguero_gris, Jueves, 12 de Octubre de 2006, 15:06"
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